Y NUESTRO MÉXICO JOVEN, UN DÍA DESPERTÓ…
Por Comunicación Social publicado 2020-04-13
POR: ANA MARÍA PALMEROS
Desde que el hombre tuvo noción de organizarse en grupos o tribus para su supervivencia -con una muy incipiente noción de asociación-, las tareas se delimitaban entre los diferentes miembros de acuerdo con su sexo, condición dentro del círculo social y su relación con los demás.
La seguridad y protección de sus miembros era confiada a los más capaces y con mejores características para ejecutar dicha tarea, lo que les confería poder sobre los demás integrantes del clan. Es así como fue evolucionando esta relación simbiótica entre los que producían los bienes y alimentos en la sociedad y los guardianes y administradores, convirtiéndose en aldeas, luego en principados hasta llegar a los órdenes de gobierno actuales que se definen según cada país y que se adhieren a las ideologías vigentes.
El 01 de julio de 2018, 30 millones de personas eligieron a quien protegería y administraría la riqueza y recursos del país, incluyendo a sus ciudadanos como tesoro viviente y artífices que tejen el día a día de nuestra nación.
Desde entonces se comenzó a observar una degradación acelerada en temas tan sensibles como la seguridad social y la salud, ya que, si bien era necesario mejorar la atención en estos rubros, atendían de forma regular y básicamente satisfactoria a los mexicanos.
Los programas sociales que apoyaban y protegían a la población más vulnerable con estancias infantiles y los refugios para mujeres víctimas de violencia, así como a sus hijos e hijas, contribuían a la tranquilidad social. Sin embargo, tras el cambio de gobierno, a estos programas se les restó importancia al gado de que fueron eliminados y por otro lado los criminales escalaron sus delitos en una espiral de violencia jamás vista en administraciones anteriores, atacando incluso a niños y jóvenes, además de recrudecer los ataques contra las mujeres de una forma desgarradora, demostrando una crueldad monstruosa.
Según datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), entre enero y diciembre de 2019 se registraron 34.582 víctimas de homicidios dolosos en México. Convirtiendo así este año en el más violento de la historia del país[1].
Ante esta crisis el presidente, quien debió plantear una estrategia adecuada y ordenar a las fuerzas gubernamentales ejercer eficazmente el monopolio legítimo de la violencia del Estado contra los criminales, se ocupó de dar declaraciones tan polémicas como la que hizo durante una gira en el sur del país, en la que un ciudadano desesperado le interpeló diciendo:
-No se dialoga con agresores. Se garantiza un derecho inmediato. ¡Manden al Ejército inmediatamente! [2]
A lo que el presidente contestó:
-El ejército no se usa para reprimir al Pueblo
-¡Carajo! -respondió el ciudadano escandalizado- ¿El narco es pueblo?
-Sí, es pueblo, todos son seres humanos -Contestó López Obrador-.
El presidente, además, ha mantenido una retórica de dar abrazos y no balazos[3] para remediar la situación de inseguridad en nuestro país. Fracasando desde el inicio de su administración las giras de mesas de diálogo y paz con deudos de las víctimas, a quienes planteaba como solución el perdón para los delincuentes y el olvido de sus crímenes[4].
Uno de los estados que más han sido golpeados con esta inseguridad es Puebla, que además cuenta con uno de los negocios al margen de la ley que se volvieron más prósperos y redituables en los últimos años, el llamado huachicol, es decir, la ordeña de ductos que transportan hidrocarburo, así como el almacenamiento, distribución y comercialización del mismo a gran escala, causando un daño enorme a los ingresos de la paraestatal PEMEX y atrayendo otro tipo de actividades ilícitas tales como robo de vehículos para el transporte del combustible robado, venta y distribución de drogas, prostitución, trata de personas, secuestro y homicidios.
La percepción de la calidad de vida en este estado se deterioró derivada de las fallidas políticas de seguridad pública que permearon en todo el territorio nacional, la evidente ausencia de combate al crimen, aunada al colapso del sistema de salud y el deterioro económico, agudizaron aún más el desánimo y pesimismo de la población.
Es así como la sociedad poblana llegó a su punto de quiebre cuando en febrero pasado cuatro jóvenes fueron asesinados en Huejotzingo, Puebla[5], -una de las zonas del triángulo rojo del huachicol- manifestando su indignación por el crimen en el que le quitaron la vida a tres universitarios estudiantes de medicina que estaban por concluir sus carreras, y a un joven que se encontraba trabajando honradamente. como cualquiera de nosotros.
Al saber esta noticia miles de estudiantes se volcaron a las calles con la consigna “#NiUnaBataMenos”[6], en una manifestación multitudinaria nunca vista en la capital poblana. Ésta fue la primera vez que las barreras por definición entre universidad pública o privada no importaron, no existió entonces la diferencia de clases sociales, religión o ideología, todos gritaban a una sola voz consignas desesperadas.
Millares de jóvenes orillados por la desesperación e indignación ante las atrocidades sufridas por miembros de sus comunidades universitarias decidieron tomar la vía pública y exigir un alto al derramamiento de sangre inocente, dejar atrás el miedo de salir a sus actividades viviendo en la zozobra de retornar o no a sus casas, con esta historia replicada en miles de hogares, donde repentinamente quedó suspendida la vida de familias desechas del dolor provocado por la desaparición indefinida o la muerte violenta de uno de los suyos.
Ese día supimos que los jóvenes cuando actúan en sinergia, con fortaleza y determinación, apoyados en la tecnología y el uso masivo de redes, pueden lograr movimientos sociales trascendentales.
Aprendimos que, ante la crisis, surgen líderes naturales, sin dobleces ni actuaciones preconcebidas ni calculadas, jóvenes que se rebelan enarbolando los principios universales de justicia, libertad, respeto y sobre todo, ese amor a nuestros semejantes que es capaz de concebir fenómenos sociales tan puros y limpios como el que vivimos.
Lo anterior sólo denota que nuestra sociedad tiene en sus entrañas un tesoro que surge empujado por situaciones límite, la juventud capaz de derribar los muros más altos en una sociedad, los ideológicos y de clase.
Jóvenes a los que no importa cuántas veces un líder -con una visión enana de lo que es dirigir a un país- les hable de diferencias irreconciliables, tienen la capacidad de generar eventos que pueden cambiar el rumbo del país, con actitudes totalmente contrarias a la retórica de polarización que este mandatario utiliza.
Segura estoy de que veremos cristalizados esos cambios tan deseados por todos nosotros -los que verdaderamente queremos a nuestro país-, que tomarán forma en poco tiempo y generarán transformaciones importantes en la vida pública de México.
Estemos atentos porque esto apenas comienza.
[1] México, E. o. (21 de 01 de 2020). Obtenido de CNN Español: https://cnnespanol.cnn.com/2020/01/21/es-oficial-2019-ha-sido-el-ano-mas-violento-en-mexico/
[2]Mauleón, H. d. (28 de 08 de 2019). El Universal. Obtenido de https://www.eluniversal.com.mx/opinion/hector-de-mauleon/amlo-y-el-narco
[3] López Obrador y su república amorosa: La política de “abrazos, n. b. (27 de 11 de 2019). El Heraldo de México. Obtenido de https://heraldodemexico.com.mx/pais/lopez-obrador-informe-1-diciembre-2019-republica-amorosoa-politica-abrazos-no-balazos/
[4] Perdonar, A. p. (07 de 08 de 2018). El Universal. Obtenido de https://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/amlo-pide-victimas-perdonar-en-primer-foro-de-paz
[5]México, L. t. (25 de 02 de 2020). Infobae. Obtenido de https://www.infobae.com/america/mexico/2020/02/25/la-tragedia-en-huejotzingo-paso-a-paso-asi-fue-el-asesinato-de-los-estudiantes-de-medicina-que-indigna-a-mexico/
[6] Huejotzingo, “. u. (25 de 02 de 2020). Infobae. Obtenido de https://www.infobae.com/america/mexico/2020/02/25/ni-una-bata-menos-miles-de-estudiantes-paralizan-puebla-por-el-terrible-asesinato-de-tres-jovenes-en-huejotzingo/
Ediciones Anteriores
Últimos artículos